Subestimar los desafíos de evitar un futuro espantoso

17 investigadores publicaban ayer un breve pero enjundioso artículo cuyo objetivo es llamar la atención sobre la degradación del medio ambiente y nuestra (in)capacidad para gestionarla. No nos descubren nada nuevo. Lo que nos presentan es cada vez más evidente y, sin embargo, no lo vemos o no queremos verlo. El artículo destaca tres ideas,... Leer más →

El año en que aprendimos a mirar el futuro

Imaginar un futuro mejor es difícil. Vivimos en un mundo demasiado complejo como para que ninguno de nosotros pueda aspirar a comprenderlo en toda su plenitud. Transmitir la idea de que vivimos en el mejor de los mundos posibles es la opción más barata para los “líderes” políticos y empresariales. ¿Nos da miedo el futuro?... Leer más →

Entrevista “A hombros de gigantes”

Vivimos tiempos atribulados. No habíamos terminado de salir de una de las peores crisis económicas cuando nos hemos encontrado con la pandemia del coronavirus, con consecuencias dramáticas en todos los sentidos. Los seres humanos siempre hemos anhelado un futuro mejor, y pocas veces como ahora. Quizá porque como decía Woody Allen, el futuro será donde... Leer más →

La evolución del teléfono móvil

2030: Los móviles miden 24” y ya no caben en los pantalones. Apple patenta un nuevo modelo de pantalón y vende el iPhone 22XRS con los pantalones enchufables. 2050: Los móviles miden 75” y consumen más energía que un autobús. GE patenta un modelo de micro central nuclear portátil. Apple se forra con los Pantalones... Leer más →

Lógica cuántica, memoria y un dragón…

El ejecutor de una empresa atroz debe imaginar que ya la ha cumplido, debe imponerse un porvenir irrevocable como el pasado, afirma Jorge Luis Borges en «El jardín de senderos que se bifurcan». El cuento está escrito en 1941 y no parece descabellado suponer que Borges estuviera influido por los desarrollos de la física del... Leer más →

Estudiar el futuro… para crearlo

Es curioso que nos preocupemos tanto por el futuro como individuos, con la esperanza de hacerlo más habitable (nos preocupamos por nuestros ahorros, por nuestras carreras profesionales, por el tiempo que hará mañana y si podremos ir o no de vacaciones) y que, sin embargo, nuestras sociedades no inviertan un mayor esfuerzo en diseñarlo, y estén más preocupadas por el estudio de la historia y del pasado.

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