La culpa fue del pangolín

Estás viviendo un breve affaire y quizás no se te ha ocurrido pensar que este planeta azul tan bonito en el que transcurre la acción podría ser una prisión. Hace tiempo que fuiste condenado, ya no lo recuerdas y por eso aún no te has planteado escapar. Pero mira a tu alrededor y asegúrate de que no estás en el infierno. Fíjate en Google. ¿Se te ha ocurrido pensar que Google podría ser consciente? Que mientras atiende de manera servicial tus peticiones de información, podría estarte observando de la misma manera que tú te detienes a observar a una lagartija o a un pangolín. Podría ser una pieza clave de una poderosa maquinaria, la mega máquina que postulara Lewis Mumford, una burocracia operada por zombis. Quizás tú no lo ves, pero eso no significa que no sea real. Tampoco ves las ondas de radio, los neutrinos o los virus pero eso no significa que no estén ahí. Tu planeta, tu prisión, se mueve, de hecho lo hace a gran velocidad. Tu no lo ves y sin embargo se mueve. Tu breve affaire podría estar a punto de concluir. Ten cuidado con el pangolín.

Trece relatos que te harán ver la realidad de otra manera. Una auténtica canallada.

Memorias de un dragón

Un experimentado ejecutivo recibe una oferta para liderar un ambicioso proyecto amparado por la Comisión Europea. Estados Unidos, China y los «Canes» compiten agresivamente por el dominio de tecnologías clave para el desarrollo de la biología sintética y el control de la información. Pero Europa aún tiene una opción para hacer triunfar su modelo de sociedad. Eric Steel sabe que tendrá que hacer frente a dificultades posiblemente insalvables y que no podrá compartirlo con nadie. Pero es una persona de recursos y se da cuenta de que no tiene otra opción. Porque lo que está en juego es mucho más que la competitividad de la economía europea. Es la forma de entender el progreso y el futuro de la humanidad.

A través de las memorias de Eric llegarás a vislumbrar lo que se oculta tras el marketing y la publicidad de los grandes proyectos de tecnología, el proceso de toma de decisiones críticas y cómo ocurren, en realidad, el desarrollo tecnológico y la innovación. Aunque nadie llegará a tener jamás la certeza, porque un calculado velo de indeterminación es un elemento esencial del diseño del proyecto que Eric concibe para llevar adelante su misión imposible.

En Memorias de un dragón nos preguntamos ¿es posible mejorar nuestra inteligencia colectiva? El cuento plantea un escenario de futuro posible. Nuevas opciones tecnológicas para viejos debates filosóficos. Con casi total seguridad, no ocurrirá exactamente así, pero ocurrirá. Ya está ocurriendo…

Extrapolación 2029

En una fábrica esperan la llegada inminente de una nueva remesa de robots para retirar algunos viejos modelos (Módulo de ampliación). A un cabeza loca le ha tocado el primer premio en un sorteo muy especial. Pronto sabrá lo que significa ser súper inteligente. Un joven participa como voluntario en un ensayo clínico para evitar una condena en régimen de internamiento. Un rico magnate acaba de recibir un diagnóstico fatal. No le queda mucho tiempo, pero puede permitirse apostar fuerte. Una ingeniera con una larga carrera de éxitos se da cuenta de que ha dedicado demasiado tiempo a su profesión. Un brillante científico está a punto de saber la verdad sobre el caso que acabó con la carrera de su madre (Justa ignorancia). Un periodista asiste a la ceremonia de entrega de los premios Nobel. El de literatura será otorgado a un físico involucrado en el programa SETI. Un equipo de tecnólogos ha encontrado un viejo programa de ordenador e intentan descifrar su significado. Y más…

Todo esto podría estar gestándose ahora mismo muy cerca de ti. Sigue los pasos de los personajes en Extrapolación 2029. Aproxímate a ellos y descubre lo que están viendo que tú aún no puedes ver.

Ni en un millón de años

No somos más que una mota minúscula en la inmensidad del universo. Que existamos o no es completamente irrelevante en el gran esquema de las cosas. Pero es nuestra mota y a quién le importa el gran esquema cuando tenemos nuestro pequeño rincón repleto de amor, odio, pasión y venganza.

Acompáñanos en nuestra incursión al futuro de la humanidad. A fin de cuentas, qué no podríamos hacer nosotros, con toda nuestra creatividad e inteligencia disponiendo del tiempo suficiente. Tal vez podamos dejar de ser una mota irrelevante para convertirnos en algo más. O tal vez no.

Ni en un millón de años es un proyecto que comenzó con un tuit y un café en una estación, y que ha sido un apasionante viaje en compañía de algunas mentes inquietas, presuntos alienímaginas, hacia un destino compartido: escribir ciencia ficción en español.

Si quieres saber más sobre este proyecto, sigue leyendo.

Carolina 114

A mediados de 2008, Carolina acababa de regresar a España, después de años trabajando como corresponsal en el extranjero. A su regreso se encuentra con Alicia, la amiga de la infancia de la que hace ya mucho tiempo que no tiene noticias. Alicia y Carolina deciden ponerse al día escribiendo juntas un blog. Lo que inicialmente parece una idea simpática, se torna rápidamente un espacio para el desencuentro en el que reaparecen los fantasmas del pasado: incómodos recuerdos de la niñez, posturas ideológicas irreconciliables, el fracaso reflejado en el espejo de la mirada amiga.

Ocho años después, Carolina vuelve de nuevo sobre sus pasos en un intento de reconciliarse con su memoria y su historia. Es el experimento Carolina 114.

No es fácil encuadrar Carolina 114 en un género. ¿Ficción literaria? Sí, pero en realidad todo ha sucedido realmente, y lo que ofrece Carolina es una mirada muy personal, una forma de buscarle tres pies al gato. Ah, pues entonces ¡es un ensayo!! Bueno sí, pero hay fantasmas y viajes en el tiempo. Y no suele haber esas cosas en los ensayos, ¿verdad?

Más…

Simulación rasgada, un relato de la Antología Visiones 2017 sobre la paradoja de Fermi.

Zeitgeist III, uno de los proyectos de nave “chárter” generación, fletados con destino TRAPPIST-1.

El informe Belmonte, un relato de la Antología del XII Concurso Literario Internacional “Ángel Ganivet” en la frontera de la metaficción.

La cena de los monstruos, un divertimento filosófico.

Proyectos

Un día de estos, me pongo y lo cuento…