Los futuristas tienen la cabeza en las nubes

O cómo hacer buenas predicciones para el año 2050
por Erik Hoel
1

El problema con los futuristas es que tienden a comportarse como escritores de ciencia ficción sin trama. Consideremos la reciente obra The Age of Em, en la que Robin Hanson predice que «aproximadamente dentro de un siglo» la civilización humana estará compuesta principalmente por mentes digitales transferidas2. Robin Hanson es una persona muy inteligente, pero esta es una predicción terriblemente mala. Más recientemente, al hacer sus pronósticos para los próximos 100 años, el bloguero, economista y una persona también muy inteligente, Tyler Cowen, decía que:

💬 La neuroingeniería podría darnos el poder de mover y alterar objetos físicos simplemente usando nuestra mente.

Y además que debido a la ingeniería genética3:

💬 la humanidad se dividirá en grupos con diferentes historias genéticas, algo que no sucedido en la historia reciente de la humanidad.

O consideremos Physics of the Future del físico Michio Kaku. En su perfil de Twitter, Kaku se describe a sí mismo como un «futurista famoso», por lo que podemos apostar que el escenario que describe en el año 2100 no será en absoluto ridículo:

💬 Al salir del baño, rodeas tu cabeza con unos cables que te permiten controlar telepáticamente tu hogar. Elevas mentalmente la temperatura del apartamento, escoges una música relajante, le dices al cocinero robótico que está en la cocina que te prepare el desayuno y un poco de café. y ordenas a tu coche magnético que salga del garaje… El automóvil magnético accede de manera instantánea a Internet, al GPS y a miles de millones de chips escondidos a lo largo de la carretera que monitorizan constantemente el tráfico. Con el automóvil conduciendo solo, tienes tiempo para escanear el video correo que te envió tu hermana… «John, recuerda que este fin de semana tenemos la fiesta de cumpleaños para Kevin, que cumple seis años. Prometiste comprarle el último perro robot»… Te encanta viajar en tu coche magnético. No hay traqueteos ni baches de los que preocuparse, porque avanza levitando sobre la carretera.

¿Por qué gente tan inteligente es tan increíblemente mala en esto? ¿Por qué saltan a los «cables de tu cabeza» que controlan a tu «robot cocinero» mientras te preparas para conducir tu «coche flotante»? La verdad es que la mayoría de los futuristas se sienten atraídos por la especulación sobre el futuro por la misma razón que los escritores de ciencia ficción. Les gusta explorar las posibilidades de la tecnología y la metafísica asociada. Y así es como tu acabas con un libro de ciencia ficción sin trama.

Para predecir el futuro con precisión, es necesario ser un incrementalista y aceptar que la naturaleza humana no cambia a lo largo de múltiples dimensiones4. Lo que significa que el futuro se parecerá mucho al pasado. Si Cicerón fuera transportado desde la antigua Roma a nuestro tiempo, entendería sin dificultad la mayoría de las cosas de nuestra sociedad5. Experimentaria una sensación de asombro en el primer momento ante algunas de las nuevas tecnologías y cambios sociales, pero enseguida Cicerón se asentaría y descartaría las comparaciones entre Trump con Sila (o las contradiría), puesto que muchos de los debates que enfrentamos hoy, como qué hacer con respecto a la creciente desigualdad de riqueza, o cómo mantener una democracia funcional, son las mismas que en la época romana.

Para entenderlo mejor, 2050, ese año súper futurista, está a tan solo 29 años, por lo que es exactamente lo mismo que habría sido predicir en 1992 cómo sería el mundo hoy6. ¿Cómo debe procederse para llevar a cabo este tipo de predicción? Muchos de los futuristas más famosos procederían imaginando una tecnología de ciencia ficción que no aún existe (como el volcado de cerebros, los coches magnéticos levitantes, etc.), con la suposición de que estas tecnologías inexistentes serán las más impactantes. Sin embargo, lo que ha resultado más impactante desde 1992 han sido tecnologías y tendencias que ya se encontraban aquel año en sus fases iniciales. Se trataba simplemente de elegir qué o cuales de ellas había que extrapolar.

Por ejemplo, los teléfonos móviles, las computadoras personales e internet ya existían en 1992, aunque en etapas de desarrollo relativamente incipientes. También había comenzado la escalada de los costes de la universidad y un renacimiento urbano. Un importante proyecto de ley contra el crimen estaba en proceso de aprobación, aumentaban los niveles de vida, especialmente en todo lo referido al entretenimiento, y la globalización se encontraba en pleno apogeo. La Unión Soviética había colapsado y el terrorismo islámico se consideraba una gran amenaza. Los principales debates al alza eran la cultura del PC y la reforma del sistema de salud. Estados Unidos era sin ninguna duda la principal superpotencia mundial. Pongamos todas esas cosas juntas y habríamos obtenido al menos un razonable esbozo del presente. Las tendencias tardan mucho tiempo en desarrollarse, a menudo varias generaciones. Las ideas sociales y políticas centrales de nuestra cultura actual se establecieron en los años sesenta y setenta, y tardaron medio siglo en recorrer el camino desde las oscuras monografías académicas hasta los anuncios de la Super Bowl.

Las que siguen son 18 predicciones para 2050. Todas ellas se basan en tendencias actuales. Como descargo de responsabilidad, ha de tenerse en cuenta que se trata de observaciones asépticas7, no de juicios morales sobre lo que debería o no debería suceder. Todo ello supone la utilización de un lenguaje que utiliza términos habituales en la demografía («mundo occidental», «mujeres», «hombres», «los ricos», «los pobres», «China», etc.) y que inevitablemente es culpable de una pintura de brocha gorda. En este sentido, debe tenerse en cuenta que la mayoría de las predicciones se refieren a los Estados Unidos y el «primer mundo» globalizado. El futuro del «tercer mundo» es más fácil de predecir. Se parecerá más al primer mundo.

Cambios tecnológicos

1. Habrá una colonia en Marte.

Podría parecer un contradicción con el principio de ser conservador en las predicciones, pero creo que es posible hacer esta extrapolando el increíble progreso experimentado por el sector privado espacial durante la última década. Para el año 2050 habrá una ciudad y una presencia civil establecida y creciente en el Planeta Rojo. Fundada por un consorcio de empresas, el proyecto contará además con el apoyo de la NASA y otros programas espaciales nacionales. El mundo entero observará con entusiasmo su desarrollo que será cubierto muy de cerca por la prensa de la Tierra, aunque ya hoy existe una incipiente controversia sobre la naturaleza privada de esta empresa. Los trabajos en Marte se concentrarán principalmente en la ciencia, la construcción o el turismo. Esta primera ciudad experimentará un crecimiento económico explosivo sorprendente, incrementando su población como ninguna ciudad de la Tierra lo hará ya en ese momento. Es muy posible que alguien que conoces hoy viva en Marte en el año 2050. Una vez que haya una flota establecida de naves que partirán regularmente con ventanas de lanzamiento de dos años, grupos de libertarios y religiosos concentrarán los esfuerzos de sus muy madrugadores efectivos en la colonización de diferentes localizaciones en Marte23. Pero en el año 2050, la mayor parte de la actividad estará concentrada en la construcción de una única ciudad controlada por una gran corporación, que en un primer momento estará probablemente bajo el control del gobierno de los EE. UU., gracias al Tratado sobre el espacio ultraterrestre de 1967. El tratado establece que será el país desde el que se lanzan las expediciones con los suministros el que tendrá el control sobre el nuevo territorio. Esa primera ciudad marciana, probablemente el mayor logro de la historia de los Estados Unidos (y por lo que Estados Unidos será recordado en el largo plazo de la humanidad), será el principal punto focal de la expansión extraterrestre.

2. La mercantilización de todo

El siglo XXI será una época de mercados enloquecidos. Cualquier cosa imaginable, desde nuestra atención hasta nuestro tiempo, en el año 2050 estará tokenizada y disponible para la monetización. Y casi todo lo tokenizable estará sometido a una dinámica auténticamente salvaje, que dará lugar a una disrupción difícil de imaginar en términos de creación de riqueza. Los vecindarios experimentarán crecimientos repentinos y posteriores colapsos. Los tokens se dispararán y a continuación se desplomarán. El frenesí de los tulipanes se convertirá en una plaga imposible de contener, lo que ofrecerá oportunidades increíbles. Muchas personas se enriquecerán en estos mercados salvajes, consiguiendo acumular riquezas generacionales absurdas con solo invertir lo suficientemente temprano en una criptomoneda aleatoria, una compañía descentralizada o una tokenización gamificada. El estado por su parte empleará todo tipo de medidas draconianas para tratar de combatir este frenesí y mantener a raya los excesos más desmedidos, haciendo ilegal todo lo que sea posible ilegalizar.

3. La inteligencia artificial será el cambio con un impacto más futurista en la vida cotidiana.

La inteligencia artificial (IA) estará controlada en gran medida por las principales corporaciones, y todos interactuaremos con las mismas IAs. Versiones avanzadas de agentes inteligentes como el actual Siri se ocuparán de tareas como administrar nuestro calendario, ayudarnos a escribir, hacer presentaciones y, en general, serán una parte importante de la vida de las personas. Todos estos programas estarán bajo el control de un reducido número de empresas de alta tecnología, la mayor parte de las cuales habrán pivotado para centrarse en la IA, que constituirá la parte más rentable de su negocio. El desarrollo de IAs capaces de operar con un alto nivel de rendimiento conversacional y una capacidad cognitiva similar a la humana supondrá docenas, si no cientos de millones, en costes de los tiempos de computación y energía necesarios para su puesta a punto, debido al escalado de los algoritmos de entrenamiento. Interactuaremos con ellas como con un oráculo, que se encontrará alojado por alguna empresa importante, y al que accederemos desde nuestras aplicaciones para fijar citas y demás. Los trabajadores de cuello blanco, como recaudadores de impuestos, abogados y programadores, serán los que se verán más afectados por esta automatización, mientras que los fontaneros o los jardineros apenas la notarán. Pero los que experimentarán el mayor impacto, sin duda serán los artistas. Escritores, pintores, poetas y músicos tendrán que lidiar con una completa saturación de contenidos artísticos generados por la IA. Para el año 2050, gran parte de las palabras que leeremos y los contenidos que consumiremos habrán sido creados por una IA, lo que conducirá a un «apocalipsis semántico». En ese momento, la IA se habrá convertido en un problema político serio, que forzará a los humanos a decidir si ha llegado el momento de iniciar una «Jihad Butleriana»8, como se argumenta aquí.

4. El supersensorio aumentará su poder.

Con el término supersensorio9 describimos la experiencia de supermercado todo en uno en que se ha convertido el entretenimiento. Una oferta de entretenimiento permanente, desde prácticamente cualquiera de nuestras omnipresentes pantallas, es una de las características distintivas de nuestra generación. Los productos disponibles se volverán más variados, más fascinantes, super estímulos en comparación con el reducido número de canales a los que la mayoría tuvo acceso durante el siglo XX. Y aunque no llegará a reemplazar a la televisión ni a la totalidad de los videojuegos tradicionales, la realidad virtual se habrá convertido en el producto de consumo de mayor crecimiento en el sector de los medios y el entretenimiento. La adicción a la realidad virtual tendrá mucho más impacto que las mal definidas nociones actuales de «adicción a Internet». Por otra parte, habrá disponibles experiencias artísticas absolutamente increíbles, y algunos videojuegos serán reconocidos y quedarán inmortalizados como auténtico Arte, con «A» mayúscula.

5. Una sociedad sin almacenamiento

La mayoría de las tiendas físicas actuales que no están ubicadas en centros urbanos pintorescos o densamente poblados habrán cerrado. Desde las tiendas que venden objetos físicos hasta las cadenas de restaurantes, la inmensa mayoría de los establecimientos físicos a los que podemos ir hoy a consumir desaparecerán. Cualquier producto que en la actulidad compraríamos usualmente en una tienda física, será entregado en menos de una hora, a veces en cuestión de solo minutos. ¿Quieres un burrito para el almuerzo? Hay una aplicación para eso, y lo recibirás envuelto en papel de aluminio y aún caliente por medio de un dron10 o un transportista humano en tan solo diez minutos. Los zumbidos de drones de todas formas y tamaños deambulando por el cielo serán habituales. El año pasado, Amazon consiguió la aprobación de la FAA para su servicio de entrega de drones11, abriendo la puerta para hacerlo posible . Habrá pequeños robots por todas partes, deambulando por las calles de las zonas urbanas, en su mayoría haciendo entregas.

6. La educación se llevará a cabo principalmente en línea

La burbuja de la educación habrá estallado y en 2050 la mayor parte de la educación se llevará a cabo en línea. Una combinación de tutores privados, MOOCs12 y centros de evaluación se habrá convertido en la forma más común de educación. Los estudiantes recopilarán créditos de diferentes cursos para diferentes títulos. Los colegios y universidades habrán perdido gran parte de su prestigio y la mayoría de las instituciones de nivel medio habrán cerrado o estarán cerrando. Las instituciones con nombres que no sean Harvard se encontrarán en serios problemas. Los colegios y universidades que permanezcan ofrecerán una colaboración estrecha entre estudiantes y maestros, pero resultarán extremadamente caros y muy difícilmente podrán cubrir los costes de expansiones institucionales masivas como las que han tenido lugar durante las últimas tres décadas. Los estudiantes no asistirán durante los cuatro años completos (excepto en los Ivies13 y un puñado de las mejores instituciones). Lo harán de manera flexible para cumplir con los requisitos prácticos del curso necesarios para obtener sus títulos, y de manera presencial solo en aquellos casos en que no sea posible realizar la actividad en línea (un laboratorio de química, por ejemplo). La noción de pasarse desde los 18 hasta los 22 años viviendo en un campus se considerará un anacronismo o un despilfarro de los ricos. Con las mejores universidades que queden para que los ricos y la élite puedan seguir asistiendo a tiempo completo, resultará muy evidente quién es la aristocracia en los Estados Unidos. Porque, de hecho, en la actualidad, hay una aristocracia, solo que se encuentra camuflada bajo la asistencia masiva a la universidad.

7. La ingeniería genética con embriones para evitar enfermedades se habrá vuelto común.

El sexo y la reproducción se separarán cada vez más, y el cribado de múltiples embriones para asegurar su salud antes de la implantación será algo común, si bien no universal. Las mejoras genéticas superficiales para los bebés (ojos heterocromáticos, por ejemplo) serán una tendencia entre los súper ricos o las estrellas del pop. Sin embargo, no habrá ingeniería genética que mejore los rasgos humanos esenciales, como la inteligencia, la destreza atlética o un atractivo superior al de los humanos actuales. La tecnología disponible seguirá enfocándose de manera exclusiva en evitar las desventajas, como las enfermedades o discapacidades genéticas. Se evitarán mucho sufrimientos potenciales, pero sin conducir a una división de ciencia ficción entre los «superdotados» y los «normales», ni ninguna otra idea ridícula por el estilo14.

8. La tecnología antienvejecimiento extenderá la salud de los ricos

No existirá la píldora de la inmortalidad. Sin embargo, habrá un conjunto de técnicas a las que las celebridades y los súper ricos tendrán acceso, que extenderán su período de salud (el período de tiempo en el que nos encontramos activos y saludables), posiblemente por décadas. Resulta ya bastante evidente que las personas que se encuentran en la cima no están envejeciendo como solían hacerlo. Jennifer Lopez, Paul Rudd y La Roca15 son ejemplos clásicos de celebridades por encima de los 50 años. Incluso el actual presidente de los EE. UU., Joe Biden, tiene una edad inimaginable para un presidente del siglo XIX16.

Image
Paul Rudd no envejece20

Lo mismo ocurre con los multimillonarios. Jeff Bezos, a sus 57 años, no se parece a Conrad Hilton a los 57. Aunque hay alguna evidencia de que el retraso del envejecimiento está llegando ya también a la población en general, la «brecha de salud» se volverá cada vez más evidente, a medida que nuevos activos se traduzcan en un periodo de salud más prolongado.

Demografía

9. Grandes mejoras en el nivel de vida

El nivel de vida ha estado aumentado de manera casi constante desde que se puede medir, y continuará haciéndolo en el futuro. Básicamente, todo será mejor. Los sistemas de entretenimiento serán de más alta definición, los automóviles serán completamente eléctricos, las casas serán inteligentes e incluso la comida tendrá mejor sabor y se cultivará de manera más local. La estética de Apple creada por Steve Jobs lleva camino de convertirse en la estética de fondo de todo el siglo XXI, perfeccionada solo por la reciente estética poligonal de Tesla. Para el año 2050, casi todo el mundo usará gafas inteligentes para la realidad aumentada y las gafas acabarán reemplazando en muchos casos a los teléfonos. Nadie llevará una billetera en 2050. Pero eso no significa que el futuro vaya a tener una apariencia especialmente evidente de alta tecnología. En realidad no lo parecerá. Se percibirá minimalista, sin discontinuidades, integrada, blanca y elegante. Los dispositivos estarán plenamente integrados y el café se preparará de manera automática cuando nos despertemos. La desigualdad de la riqueza se disparará, pero ¿a quién le importa? Nuestro café se preparará solo, y pare ello no harán falta robots mayordomo revoloteando por la cocina.

10. La familia continuará su declive

La gran mayoría de los niños se criarán en hogares monoparentales en el año 2050. Para aquellos que piensan que esta estimación es exagerada, recalcar que la tasa ha ido aumentando de manera constante, especialmente en la UE, en países como Suecia y Noruega. En Dinamarca, por ejemplo, el porcentaje total de hogares monoparentales en 2019 fue de alrededor de ~ 33%, frente a solo un ~ 20% en 2009.

La capacidad reproductiva de la mayoría de las mujeres seguirá siendo alta, pero en los hombres decaerá en promedio. Para compensar la caída de fertilidad, el estado se volverá necesariamente más socialista con respecto al cuidado de los niños y la renta básica universal. En condiciones normales, una gran cantidad de hombres solteros sin perspectivas de apareamiento y con un estatus social bajo sería casi una garantía de colapso social. Sin embargo, el nivel de vida será tan alto y el supersensorio tan eficaz que, en la práctica, no supondrá un gran problema.

11. El futuro es auténticamente femenino.

Para el año 2050 existirá un dominio casi total de la sociedad y la economía por parte de las mujeres. Su ascenso es una tendencia que se ha mantenido constante durante décadas, por lo que cabe pensar que continuará. En 2021, las mujeres ya obtienen la mayoría de todos los títulos, desde los de la escuela secundaria hasta los de posgrado. El acceso de miles de millones de mujeres a esta oportunidad socioeconómica seguirá cobrando impulso. A partir de ahora, un número cercano al ~ 60% de todos los títulos universitarios será para las mujeres. Para el año 2050, estará muy por encima del 70% (aunque como ya se ha discutido anteriormente, las titulaciones se separarán progresivamente de los colegios y universidades tradicionales). Aunque en la actualidad los salarios de las mujeres no son en promedio tan altos como los de los hombres, esto ya no es así en las áreas urbanas, lo cual es generalmente un indicador fiable. En consecuencia, para 2050, los salarios de las mujeres serán de hecho mayores que los de los hombres. De la misma manera que la invención del adolescente como categoría de consumidor reformuló la cultura popular, el aumento continuado de la renta personal disponible de las mujeres independientes remodelará de nuevo la sociedad, desde la producción de entretenimiento hasta quién resulta funcionario electo.

12. El ascenso de la trieja21

El poliamor es el movimiento cultural de más rápido crecimiento entre las nuevas formas de relaciones sociales, y seguirá aumentando para volverse más accesible al público y, probablemente, acabará legalizándose en todo el país para el año 2050. Es difícil entender qué hay en el sistema legal actual o en la cultura de los EE. UU. que se niega con firmeza a que un hombre y dos mujeres, o dos mujeres y un hombre, o cualquier otra combinación posible, puedan criar a un hijo o formar una unidad familiar legal17. En la ciudad de Cambridge, en Massachusetts, las sociedades domésticas con más de dos miembros ya son legales. La aceptación del matrimonio homosexual con posibilidad de adopción a principios de la década de 2000 creó una forma de lógica inexorable que continuará su avance para aplicarse a otras relaciones que actualmente se consideran extremadamente experimentales. El crecimiento económico de las mujeres tendrá una influencia en este movimiento, puesto que el número de parejas masculinas con un nivel socioeconómico igual o superior al de las mujeres será cada vez más limitado y, eventualmente, solo un pequeño porcentaje. Los debates sobre género y sexualidad nunca desaparecerán por completo, pero las múltiples identidades del presente conducirán a una concepción más fluida en la que, por ejemplo, la bisexualidad no será ya tanto una identidad concreta separada como un hecho ocasional en la vida experimentado por la mayoría.

13. Un país liderado por minorías

La clase que accede a Princeton en 2021 tiene una composición del 68% de estudiantes que no son blancos. De hecho, en la actualidad, en la Ivy League (excepto Dartmouth), los blancos están subrepresentados de manera significativa en las plantillas de estudiantes entrantes, en comparación con su proporción en el conjunto de la población. La tendencia a una sobrerrepresentación de las minorías en los escalones superiores de la sociedad, como las universidades de élite, las grandes corporaciones o en empresas creativas (libros publicados, películas protagonizadas, etc.), continuará y se intensificará en el futuro. En términos demográficos, en 2050 la etnia mayoritaria dejará de ser la blanca18.

Cambios politicos

14. El mundo dejará de guerrear

La Pax Nuclei24 aguantará. Establecida en la década de 1950, la paz nuclear ha durado más que cualquier otro acuerdo de paz en el mundo a lo largo de la historia. Las guerras entre las naciones más poderosas no solo están en declive, sino que son inexistentes. Por ejemplo, es notable que:

💬 … Desde 1945, Europa ha estado libre de guerras interestatales significativas durante el que es probablemente el período de tiempo más prolongado desde que el continente fue inventado como concepto hace unos 2.500 años.

No habrá una Tercera Guerra Mundial de aquí a 2050. De hecho, continuará el desarme nuclear. Es probable que tanto Rusia como China lleven a cabo invasiones de territorios, pero Estados Unidos, agotado por la guerra interminable en el Medio Oriente durante la primera parte del siglo XXI, será incapaz de reunir la mínima voluntad de oposición. El «poder blando» continuará siendo dominante tanto a nivel internacional como a nivel doméstico.

15. La era de las multitudes provocará disturbios domésticos.

Las redes sociales garantizarán una batalla cultural interminable y una constante agitación social. Para nuestros cerebros de la edad de piedra, evolucionados para manejar las relaciones sociales de los hasta 200 miembros de las tribus, las redes sociales suponen un estímulo sobrenatural. Diversas formas de escarmiento público y humillación se habrán generalizado hasta sus métodos se convertirán en auténticos rituales, similares a las picotas de la Europa medieval. Muchas personas se verán sometidas al escarnio público en algún momento de sus vidas, lo que contribuirá a la aparición de una clandestinidad fragmentada y amargada de disidentes silenciosos y ciudadanos de casta inferior. La sociedad será extremadamente sensible a la herejía, y lo que constituirá objeto de herejía irá cambiando de manera continua para señalizar de manera fehaciente la virtud social y el estatus en las redes sociales masivas en línea, en las que es difícil conseguir el prestigio de otra manera.

16. El totalitarismo blando hará que Occidente se parezca más a China

La visión de Fukayama y otros defensores del orden neoliberal fue que se era solo cuestión de tiempo que Rusia, China y, de hecho, el resto del mundo se unieran al mundo libre en el final de la historia, en su formato de democracia de libre mercado. Parece que lo que está sucediendo es más bien lo contrario, y recientemente Estados Unidos ha dejado bien claro que se siente cómodo siendo más parecido a China y a Rusia. La realidad es que las redes sociales han concentrado el discurso en un pequeño número de grandes corporaciones, que irán de la mano con los gobiernos occidentales para controlar la narrativa que le viene bien al gobierno, de la misma manera que un pequeño número de corporaciones controla la internet en China a petición de su gobierno. La tecnología ha hecho que se vuelva muy fácil dirigir el barco de la cultura por medio del timón de las redes sociales, y echar mano a ese timón es irresistible para los partidos políticos. Así que no queda otro lugar al que ir más que hacia China, hacia leyes y códigos de expresión cada vez más estrictos, hacia la vigilancia y la censura del estado y hacia el control sobre el debate y las ideas. Los partidos políticos occidentales son como dos personas que durante una pelea ven un arma tirada en el suelo y corren a arrojarse sobre ella y forcejear para conseguirla. No existe la menor posibilidad de que el arma no se dispare.

17. La gente y la cultura se volverán aburridas.

En última instancia, esta forma de totalitarismo blando se parecerá más al de la China contemporánea que al de la Rusia estalinista. No habrá gulags evidentes ni pelotones de fusilamiento en las calles, aunque eventualmente podría haber desapariciones o encarcelamientos. La «gestapo» en general solo nos prohibirá, nos cancelará, nos despedirá y reducirá nuestros puntos de crédito social. En esencia, será un sistema de castas. Ser aburrido se convertirá en un rasgo de supervivencia. Mirad a vuestro alrededor. Ya lo es. Cualquier comportamientos socialmente arriesgado se encuentra en declive, y así lleva durante toda la década transcurrida desde la aparición de las redes sociales y la introducción del teléfono inteligente. En 2050, las personas tendrán menos sexo, consumirán menos drogas, tendrán menos aventuras, fumarán menos y serán más conformistas en sus opiniones. La creatividad disminuirá de manera correlativa. El panóptico de las redes sociales y el control estatal conducirá al estancamiento cultural. Ya estamos viendo indicios tempranos de todo esto. Fijémonos en los remakes de películas antiguas. 2050 será un guiso de remakes de remakes, y la propiedad intelectual de sobra conocida y aburrida (como Star Wars) será la reina. La chispa de la creatividad se verá afectada, especialmente en las artes y las humanidades. El próximo medio siglo será fabuloso para las innovaciones en finanzas, ingeniería, viajes espaciales e inteligencia artificial. Pero será terrible para las artes y los avances científicos básicos (como una nueva física ), dado que estos avances requieren solitarios iconoclastas y creativos. Esta predicción ya viene augurada por el juicio crítico del período creativo 2000-2020 en áreas como el arte, la música, la literatura, el cine y los descubrimientos científicos, que se revela muy deficiente en comparación con, digamos, 1950-197025.

La predicción final de Erik Hoel

18. Será el invierno de mi vida

No puedo evitar preguntarme ¿Qué me pasará a mí? Tengo ahora 33 años. En el año 2050, con una edad de 62 años, habré hecho todos los descubrimientos científicos que haré durante el resto de mi vida22. Habré escrito todos los libros que llevo dentro de mí, y me habré quedado hueco como un mina agotada. Golpea mi viejo pecho y lo oirías el eco. Es probable que haya tenido éxito, pero estaré existencialmente inquieto y cansado del mundo, o tal vez me descubriré gruñendo ante una situación política con la que no estoy de acuerdo. La librería física de mi madre en la que crecí hará ya mucho tiempo que habrá cerrado. Mis futuros hijos serán adultos en este extraño mundo nuevo, casi tanto como yo a la edad de este escrito. No compartirán las experiencias analógicas de mi infancia, como llevar dinero en efectivo en el bolsillo, los tonos de marcado del teléfono, cónyuges que se encuentran fuera de las aplicaciones o la increíble levedad del ser19 antes de que todo fuera grabado y observado por teléfonos móviles. Será el principio del fin de mi tiempo aquí. A mi alrededor estará nevando19, aunque otros no lo verán.

La helada (The Frost) de Claude Monet, pintado el invierno después de la muerte de su esposa en 1879

Pero a pesar del frío que se avecina, me consolaré descubriendo Marte por la noche y escuchando las noticias sobre la próspera colonia. Imaginaré todas las diferentes y hermosas civilizaciones y culturas que algún día podrán llegar a existir a través de las estrellas. Reflexionaré sobre el breve papel que desempeñé sobre el escenario en esta obra de teatro de juegos. Los más jóvenes no lo oirán, pero yo sí: el susurro del gran péndulo de décadas muy por encima de mi cabeza, que marca el comienzo de nuevas formas de sociedad, ninguna mejor o peor a los ojos del universo, todas ellas demasiado humanas.


El autor: Erik Hoel

Erik es un investigador cuyo trabajo descubrí hace poco más de cuatro años a través de un artículo publicado en PNAS en 2013 con Larissa Albantakis y el reconocido Giulio Tononi, “Quantifying causal emergence shows that macro”, sobre casualidad y el fenómeno de la emergencia. Y tuve el placer de «redescubrirle» por medio de este delicioso artículo sobre los futuristas y el futurismo, publicado en agosto de este año, que cayó en mis redes hace solo unas pocas semanas.

Erik es bastante más joven que yo, pero mientras leía sus predicciones era muy evidente esa extraña sensación de familiaridad con un desconocido que los lectores alienímagenas conocemos bien (y que intento desgranar en las notas a este post). Como no podía ser de otra manera, Erik acaba de publicar una novela sobre neurociencia, la muerte y la búsqueda de una teoría sobre la consciencia, The Revelations.

Quiero agradecer a Erik su respuesta inmediata cuando le contacté para traducir y publicar este breve ensayo sobre 2050 que espero estimule la imaginación de alienimaginas y futuristas, a los que animo también a visitar su publicación en substack, The Intrinsic Perspective, donde la ciencia, la filosofía y la ficción forman una muy necesaria trieja 😉

____________________

(1) Este post es traducción de Futurist have their heads in the clouds de Erik Hoel. Ver mi breve nota sobre el autor al final del post. Los enlaces y las imágenes en el texto son (con alguna excepción) los del texto original. Las notas que siguen son del traductor.

(2) Uploaded minds, o mentes «transferidas» a un sustrato digital, como en mi cuento Éxodo Digital, en Extrapolación 2029.

(3) Sobre esta predicción de Tyler Cowen, ver nota (14)

(4) Esta afirmación y leitmotiv del ensayo, apunta a un debate central en la predicción y el futurismo. Ciertamente, como afirma Erik, los cambios son en su mayoría incrementales. Excepto cuando no lo son.

(5) Yo tuve que irme bastante más atrás en el tiempo para motivar un eventual rechazo o discontinuidad no fácilmente superable.

(6) Este es un sano ejercicio que todo futurista riguroso debe tener muy presente.

(7) En general, Eric mantiene una distancia sobría, pero en alguna de sus apreciaciones hay una ironía manifiesta o incluso puede verse la risa del autor (que confío haber respetado en mi traducción). Es esto lo que hace este breve ensayo más apasionante. Futurismo sin trama y sin drama, pero con gracia 😉

(8) Referencia a Dune de Frank Herbert y, por extensión, claro, Samuel Butler

(9) Erik ha acuñado el término «supersensorium» (I coined the term “supersensorium” to describe the all-in-one supermarket like experience of today’s entertainment). Interpreto que busca de manera explícita evitar el término metaverso.

(10) Este escenario se describe con cierto detalle en mi cuento De París, sin amor, en Extrapolación 2029.

(11) Tal como se anticipa en mi cuento (10) publicado en 2017.

(12) Massive open online course: Curso en línea masivo y abierto.

(13) Miembros de la Ivy League.

(14) Esta idea ridícula es la que desarrolla H.G. Wells en la Máquina del tiempo: elois y morlocks, y la que describo en una revisión reciente (que solo he publicado de manera muy parcial) sobre posibles futuros escenarios de especiación. Con esto no quiero dar a entender que estoy en desacuerdo con Erik. Más bien al contrario. Estamos hablando de 2050, a solo 29 años de distancia.

(15) Dwayne Johnson, The Rock.

(16) En esta visión también parece que Erik y el alienimagina autor de este blog estamos muy muy cerca.

(17) Ocurre lo mismo en España, donde llevo haciéndome exactamente la misma pregunta desde hace casi un siglo. En esto españoles y americanos somos igualmente extrañoccidentales.

(18) Las diferencias raciales son quizás el ejemplo más claro de divergencia entre los EE.UU. y España. En la España de la que venimos, el racismo no era el grave problema que ha sido a lo largo de toda su historia en EE.UU. La composición de la población se ha ido diversificando en España y la tendencia es la misma que en los EEUU. Pero el momento histórico es diferente. Aquí las tensiones están creciendo como consecuencia de esa tendencia más reciente y las desigualdades sociales en alza (entre otras).

(19) La referencia explícita a la obra de Milan Kundera y la implícita (o que yo quiero ver) al final del cuento Los muertos de James Joyce (His soul swooned slowly as he heard the snow falling faintly through the universe and faintly falling, like the descent of their last end, upon all the living and the dead), me han robado el corazón.

(20) El tweet original que muestra aquí Erik está «censurado» en el momento de subir este post.

(21) Throuple.

(22) A la luz de su predicción 8, asumo que Erik no cree que será lo suficientemente rico 😉

(23) El tipo de oleada migratoria con que se inicia mi cuento Zeitgeist III

(24) Pax Nuclei, Pax Americana, o paz nuclear.

(25) Me viene a la memoria esta imagen publicada por Vanity Fair hace 10 años

Imagen de portada: Las imágenes de Alexander Naughton que utiliza Erik me parecen excelentes. Pero con la cabeza en las nubes y ante un futuro donde la IA sobresatura el mercado del arte, no he podido evitar la tentación de «imitar» a uno de los grandes maestros de la pintura en España.

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