Explorando la posibilidad de una futura tecno-especiación. Qué ha cambiado en 125 años

La desigualdad social es, por el momento, la consecuencia inevitable de un sistema económico basado en la libertad de emprendimiento y la propiedad privada. El mercado libre es un mecanismo increíblemente eficaz para la creación de riqueza, pero igualmente desastroso como herramienta de reparto equitativo a medio y largo plazo. La enorme e “injusta” desigualdad económica y social es en buena medida el precio que pagamos por nuestro ritmo actual de progreso tecnológico.

La desigualdad es uno de los grandes temas de debate de la actualidad y una fuente constante de tensiones en la esfera política, social e intelectual. El debate sobre cómo diseñar una sociedad más equitativa sin frenar el progreso o caer en el control distópico de regímenes autoritarios continuará o incluso se intensificará en el futuro previsible, si nada cambia de manera significativa, y no parece que nada vaya a cambiar (para mejor) a corto plazo, dada la manifiesta falta de nuevas ideas con un mínimo de solidez.

Existen dos posibilidades extremas:

  1. Que encontremos una manera inteligente, “justa” y aplicable de equilibrar la creación y distribución de riqueza, de modo que podemos continuar por un camino de desarrollo más racional y más cohesivo como una sola especie global en el planeta Tierra, y (por qué no) quizás en otros planetas.
  2. Que no logremos encontrar este nuevo camino de progreso virtuoso y / o aceptemos que no hay otro camino más que el actual caos de competencia entre personas, sociedades y naciones. La desigualdad seguirá aumentando en el futuro.

En un mundo en el que la desigualdad se desboca, no es una completa locura pensar en una eventual división de la especie humana en dos o más subespecies. La idea no es nueva, por supuesto. En su primera novela, La máquina del tiempo (The Time Machine, 1895), H. G. Wells especuló con una división de clases que llega a dividir a la humanidad en dos especies separadas, los Eloi y los Morlocks.

La máquina del tiempo se publicó 36 años después de El origen de las especies de Charles Darwin, en un época de extraordinario desarrollo económico y crecimiento de la desigualdad que en los Estados Unidos se conoce como la Edad Dorada (The Gilded Age). Aunque en teoría la novela es una especulación y un referente sobre el viaje en el tiempo, en realidad es la reflexión de un joven socialista con una habilidad extraordinaria para captar el Zeitgeist del momento y utilizar la ficción para extrapolar.

El debate sobre la eugenesia y la posibilidad de guiar y acelerar la evolución humana que siguió a la publicación de la teoría de la evolución de Darwin fue intenso durante la última parte del siglo XIX y principios del siglo XX, con personajes como Francis Galton, Herbert Spencer y el propio Darwin, pero quedó en suspenso tras los horrores del genocidio nazi. Desde entonces, se ha limitado en gran medida a la ficción especulativa. A finales del siglo XX el debate reemerge con timidez y siempre en la frontera de las ideas prohibidas, con el inevitable avance de la genética. En la actualidad hay expertos, algunos más entusiastas, otros seriamente preocupados, hablando de la posibilidad real de una escisión de la especie habilitada o potenciada por la tecnología, una tecno-especiación. Hay quienes mantienen que la especie humana está demasiado extendida, es demasiado promiscua y no existen barreras que hagan posible el aislamiento que justificaría una especiación. Hay otros que piensan que la desigualdad social pronto estará programada en nuestro ADN.

BBC, Octubre 2006

La competencia extrema en el contexto de una gobernanza global fragmentada (geopolítica / estrategia), recursos naturales limitados, desafíos medioambientales y la ambición por conquistar la próxima frontera (espacio) ejercerán una presión adicional sobre la necesidad y oportunidad de mejora de la especie humana. Podemos predicar las bondades de la igualdad y lo haremos, pero de puertas para adentro ¿qué padres se resistirían a ofrecer a sus hijos unas mejores posibilidades si la tecnología genética lo hace posible y su presupuesto familiar lo permite?

En las próximas décadas, el desarrollo y la progresiva integración de las tecnologías digitales, la genómica y la robótica abrirá nuevas posibilidades que no van a quedar limitadas a las tecnologías de la salud, El concepto amplio de biología sintética, las posibilidades reales de mejora y aumento de las capacidades humanas e incluso las veleidades transhumanistas (cyborgs) serán difíciles de contener y ordenar en ese contexto internacional de extrema competencia. Y cuando el sexo (y la familia) no sean ya necesarios para la reproducción, no habrá barreras para una especiación tecnológica acelerada.

La historia nos muestra que la “renuncia” no es una opción estratégica robusta. El control del armamento nuclear, químico o bacteriológico está apoyado en un equilibrio inestable. Por el momento hemos conseguido evitar una debacle nuclear, pero ha sido por los pelos y el riesgo sigue valorado en máximos. La destrucción mutua asegurada no parece una receta muy prometedora en el largo plazo. De hecho, es razonable sospechar que, pese a toda la retórica sobre el tema, es más que probable que la exploración de la mejora y el aumento humanos esté ocurriendo ya en el ámbito de proyectos estratégicos y / o militares, en estados rebeldes que escapan a la monitorización del radar social. El reciente debate a propósito del origen de la pandemia sobre las investigaciones de ganancia de función y la seguridad de los laboratorios son solo la punta del iceberg.

En definitiva, si en realidad nada ha cambiado durante los últimos 125 años, las ideas que crean y mueven nuestra sociedad siguen siendo las mismas, nuestras motivaciones siguen siendo las mismas, y el progreso tecnológico, más o menos acelerado, sigue siendo el mismo, yo diría que la extrapolación que nos ofrece la mirada al futuro de H.G. Wells en 1895 continúa siendo igualmente plausible. Si acaso, lo único que habría que cambiar son las preciosas ilustraciones de época para acercarlas al “nuevo zeitgeist” del metaverso.

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A diferencia de otros posts en este blog, no incluyo enlaces o referencias. Cada frase incluiría varias. Más detalles y una breve lista al final de la presentación “Exploring the likelihood of a techno-split of the human species”, SFRA Annual Conference, The future of Inequality, June 2021. Y si estás interesado en el tema y quieres saber más, ¡contacta!

Imagen destacada: Morlock cogiendo un bebé Eloi, de Tatsuya Morino en “Kaibutsu Gensō Gashū”

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