Receta para la banalidad

Escójase una buena idea.
Amásese hasta que quede convertida en un eslogan.
Añádasele texto y anécdotas sin ninguna relación, al gusto.
Agítese bien.
Publíquese.
Repítase una y otra vez, como un mantra, hasta la saciedad.

Obsérvese como la idea se desvanece.

____________________

Imagen: Leon Zernitsky, Cooking.

Escribe tu respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

Crea un sitio web o blog en WordPress.com

Subir ↑

A %d blogueros les gusta esto: