¿Quién escribe los guiones de la política española?

¡Atención, spoiler!

Viernes 6 de abril de 2018. A mediodía un señor de mediana edad, pelo abundante, moreno, con gafas de pasta, vestido con un anodino traje azul marino y corbata, abandona las instalaciones de la prisión de Neumünster, al norte de Alemania. Esa misma tarde pone rumbo a Berlín.

Miércoles 11 de abril de 2018. A las 19:45, una señora de mediana edad, melena rubia, gafas oscuras, que viste con elegancia y discreción y se nota que quiere pasar desapercibida, embarca en la Terminal 4 del Aeropuerto Adolfo Suarez de Madrid en un avión con destino a Berlín.

Pasada ya la medianoche, la señora entra en el hotel de una conocida cadena española situado cerca de la estación Friedrichstraße, en la calle del mismo nombre. Se dirige a la recepción donde le dan la bienvenida. Mientras recoge la llave de la habitación, pregunta algo y la recepcionista sonríe y le indica con un gesto de la mano. La señora pide que le suban las maletas a la habitación y se dirige a la cafetería del hotel, donde hay alguien esperándola.

El señor del traje azul marino aguarda sentado tomando tranquilamente una copa. En cuanto, la ve se pone en pie, se le ilumina la cara. Ya no lleva el traje azul marino. Ahora viste mucho más informal, camisa, chaleco y gorra de lana. Se abrazan. El coge los brazos de ella y la mira con cara sonriente:

– ¿Como estás, Cristina? ¿Lo tienes?
– Bien, muy bien, Carles. Lo tengo –ella también sonríe y luego agacha la cabeza con un gesto galante. El levanta su rostro y se besan.

A la mañana siguiente Carles y Cristina no madrugan, desayunan en la terraza de un preciosa cafetería en la calle Schiffbauerdamm, junto al Spree. Hacen planes. Se les ve radiantes. Su vuelo sale del Tegel en sólo unas horas… o eso creen en la Bundesgrenzschutz, la guardia fronteriza federal alemana.

CONTINUARÁ…

Vale, es muy malo. Pero, déjame que te revele un secreto:

El principal problema que tiene la vida en política no es la lucha por el poder, las artimañas de la competencia, la dificultad para saber en quién se puede confiar y en quién no, la tentación de la corrupción. El problema principal de la política es que el duro trabajo de gestión para buscar soluciones y resolver problemas es tremendamente aburrido y no vende nada. Por eso hace años que los gobiernos del mundo se externalizaron a las grandes compañías de medios. Netflix o Disney escriben guiones mucho mejores y producen contenidos mucho más atractivos para el público que los de la política a la vieja usanza. ¿O acaso recuerdas la última vez que un gobierno ha resuelto un problema que te afecte personalmente?

No creo que en España nos podamos permitir contratos de narrativa política con los grandes del entretenimiento, de ahí mi modesta contribución… Ya me han dicho que no es seguro que este capítulo llegue a ver la luz, por lo menos durante esta temporada, muy probablemente porque la productora querrá seguir sacando partido a Carles y Cristina, antes de darlos por amortizados. No todas las series despachan a sus personajes con la misma ligereza que Juego de Tronos.

__________________

Imagen: Bonnie and Clyde

Escribe tu respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s